Escándalo: Allanaron a un funcionario del Ministerio de Seguridad por abigeato
Eric Emanuel Vieytes, que integra la estructura del ministerio que conduce Nancy Sosa, es investigado por robo de ganado. Su padre, Pablo Vieytes, dejó la jefatura policial meses atrás en circunstancias que el gobierno nunca explicó. Ahora el apellido regresa con allanamientos y secuestro de elementos vinculados a faena clandestina.
Eric Emanuel Vieytes tiene a cargo el área de Prevención y Salud del Instituto Superior de Seguridad Pública y figura en el organigrama oficial como funcionario del Ministerio de Seguridad. Este sábado, su domicilio fue allanado en el marco de una investigación por abigeato. Se secuestraron elementos presuntamente vinculados a faena clandestina.
Vieytes aún figura en el organigrama
El caso no es solo policial. Es hijo de Pablo Vieytes, el ex jefe de la Policía de San Luis cuya salida del cargo nunca tuvo explicación oficial. Según trascendió en su momento, el propio ex líder de la fuerza se enteró de su desplazamiento por los medios, mientras estaba de vacaciones. El gobierno de Claudio Poggi no dio razones públicas, y las preguntas sobre ese episodio quedaron sin respuesta.
Que el hijo de ese funcionario esté hoy bajo investigación judicial mientras continúa en actividad dentro del Ministerio de Seguridad es un dato que la cartera que conduce Nancy Sosa no puede ignorar. Más aún cuando la investigación, según fuentes del sector, no era desconocida en la Jefatura ni en la interna del ministerio.
No es el primer escándalo que sacude a la ministra, su gestión acumula episodios sin resolver, conducción cuestionada y una imagen deteriorada dentro del propio gobierno. Cada nuevo caso la encuentra sin respuestas y con cero capacidad de reacción.
En este caso, no emitió ninguna declaración desde que se conocieron los allanamientos. El silencio se extendió también a los medios afines al gobierno provincial, que no cubrieron la noticia. Esa omisión coordinada tiene un claro manejo político que baja desde la gobernación y que tiene como objetivo tapar la situación. Cuando un ministerio de seguridad evita hablar de un funcionario propio investigado por un delito, la ausencia de palabra es también una forma de gestión.
Lo que queda abierto es si el gobierno tomará alguna decisión respecto a la continuidad de Vieytes en el cargo o sostendrá el silencio como estrategia. En cualquier caso, un funcionario en actividad bajo investigación penal y dentro del ministerio que debe velar por la seguridad pública es una contradicción difícil de administrar en silencio.
ELMOSQUITOPUNTANO (FUENTE)
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